Investiga un proyecto antes de tocarlo: el checklist de detective
Casi ningún proyecto que acaba mal es invisible de antemano: deja pistas, si sabes dónde mirar. Este checklist te lleva por las comprobaciones que cazan la mayoría de los timos, antes de que metas un solo euro.

Escrito por Spaidy
Guía Web3 & Educadora

Un proyecto nuevo te ha llamado la atención — puede ser un token, un protocolo donde prestar o pedir prestado, cualquier cosa que huela a oportunidad. Antes de conectar tu wallet o meter un euro, hay un puñado de comprobaciones que puedes hacer sin ser experto en nada. La buena noticia es que casi ningún proyecto que acaba mal es del todo invisible de antemano: deja pistas, si sabes dónde mirar. Márcalas mientras las revisas, como una lista viva.
1. Comprobación 1: ¿la liquidez está bloqueada?
La liquidez es el fondo común que permite comprar y vender un token. Si quien creó el proyecto puede retirar ese fondo cuando quiera, tu token puede pasar a valer cero de un día para otro, sin previo aviso. Busca si esa liquidez está bloqueada durante meses, no días — y desconfía de cualquier proyecto donde esa información no aparezca por ningún lado.
2. Comprobación 2: ¿el equipo da la cara?
Comprueba si se sabe quién está detrás del proyecto, o si todo es completamente anónimo. Un equipo anónimo no es automáticamente una estafa, pero sí significa que, si el proyecto desaparece con el dinero, no hay nadie a quien reclamar. Un proyecto serio, en general, no se esconde del todo.
3. Comprobación 3: ¿hay una auditoría de verdad?
Que un proyecto diga "estamos auditados" no es un sello mágico — hay que leerla. Fíjate en la fecha (una auditoría de hace años dice poco del código actual), en qué partes cubre exactamente y en si los fallos que encontró se llegaron a corregir. Incluso los contratos auditados han sido vaciados alguna vez: es una señal que ayuda, no una garantía que sustituya al resto de comprobaciones.
4. Comprobación 4: ¿está muy concentrado en pocas manos?
Si un grupo pequeño de wallets controla la mayoría de los tokens, esas pocas manos pueden vender de golpe y hundir el precio en minutos. Cuanto más repartida esté la propiedad, menos poder tiene cualquiera para hacerte eso solo.
5. Comprobación 5: ¿puedes vender de verdad?
Existe una trampa llamada honeypot ("tarro de miel"): un token que te deja comprar sin problema, pero que por diseño no te deja vender después. Antes de meter una cantidad que te importe, comprueba con una cantidad pequeña que la salida también funciona.
6. Comprobación 6: verifica tú mismo el enlace oficial
Igual que pasa con los mints de NFT, las cuentas de redes se hackean y se clonan. Que un anuncio "parezca" venir de la cuenta oficial del proyecto no es garantía de nada. Antes de conectar tu wallet a cualquier sitio, confirma tú mismo el enlace oficial — desde una fuente que ya conocías, no desde el primer enlace que te llega por un mensaje o un anuncio.
7. Dos banderas rojas que no fallan nunca
Además de las seis comprobaciones, hay dos señales que, si aparecen, ya te dan la respuesta sin necesidad de mirar nada más:
- Un rendimiento que no explica de dónde sale. Un "500% al año" o cualquier cifra que suene a demasiado bueno, sin una explicación clara y creíble de dónde sale ese dinero, es la bandera roja más fiable de todas. Si no ves de dónde sale el rendimiento, el rendimiento eres tú.
- Hype de famosos empujando la prisa. Que una cara conocida promocione un proyecto no dice nada sobre si es sólido — dice, como mucho, que alguien les pagó por promocionarlo.
8. Errores comunes
- Fiarse de la estética o el logo profesional. Se copia en minutos; lo que no se copia es que tú mismo hiciste las comprobaciones.
- Dejarse llevar por comentarios entusiastas en redes. Pueden venir de cuentas automatizadas o interesadas — busca información fuera de los propios canales del proyecto.
- Saltarse el checklist "porque parece serio". Precisamente los proyectos mejor disfrazados son los que más necesitan esta lista.
9. ✅ Checklist: antes de tocar un proyecto nuevo
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Esta lista es tuya y no se guarda: al salir vuelve a empezar.